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ZARPÓ EL IRÍZAR
El rompehielos “Almirante Irízar” zarpó desde el puerto de la ciudad de Buenos Aires para iniciar su tercera prueba de mar en lo que va del año, y en esta oportunidad se lo pondrá en el máximo rendimiento de sus sistemas de navegación, tras permanecer 10 años inactivo por el incendio que sufrió en 2007 cuando volvía de la Antártida.
Desde la Armada se explicó que esta nueva navegación será para “realizar pruebas de mar y verificación de sistemas y equipos, previo” a las experimentación en zona de hielo. Esta será la tercera navegación que llevará a cabo el buque, ya que la primera la hizo en abril de este año y la segunda en julio pasado.
El rompehielos fue despedido pasado el mediodía desde el Complejo Industrial y Naval Argentino (CINAR), durante un acto presidido por el ministro de Defensa, Oscar Aguad, quien estuvo acompañado por el jefe de la Armada, almirante Marcelo Srur. “Durante esta navegación se pondrá a prueba la performance de la unidad, exigiendo al máximo el rendimiento de cada uno de los sistemas y ajuste de roles de las diferentes operaciones que realiza la unidad”, se especificó en un comunicado de prensa.
El buque, al mando del capitán de fragata Maximiliano Mangiaterra, cuenta con una capacidad de alojamiento total para 313 tripulantes, de los cuales 111 pertenecen a la dotación del buque y el resto destinados al grupo aeronaval, al Estado Mayor del Comando Naval Antártico, personal en tránsito y científicos.
El rompehielos “Almirante Irízar”, perteneciente a la Armada, históricamente formó parte de las campañas antárticas, y estas pruebas tienen como fin que la embarcación vuelva a operar en el continente blanco. Su última misión fue cuando al regresar de la Campaña Antártica de Verano 2006/2007 sufrió el 10 de abril de 2007 un incendio a unas 40 millas al este de la ciudad chubutense de Puerto Madryn.
Fue reparado en los astilleros Tandanor, donde se llevó a cabo su reconstrucción y modernización, que incluyó el cambio de la totalidad de la planta propulsora y generadora. Además, se aumentó la cantidad de personal embarcado, de 245 a 313 plazas, hubo un incremento en el área dedicada a laboratorios de investigación, y se realizaron cambios en todo el sistema eléctrico de media tensión de corriente continua a corriente alterna.
También, se amplió la capacidad de transporte de combustible antártico de 350 a 650 m3, y en cumplimiento con las normativas del Tratado Antártico se adecuaron los sistemas de agua potable, agua caliente, tratamiento de aguas servidas y basura de acuerdo a las pautas de protección ambiental.
El 10 de abril de 2007, la embarcación padeció un incendio que afectó su operatividad, por lo cual las 296 personas que viajaban cuando volvían del continente antártico debieron abandonar el buque en balsas salvavidas.
Tras la evacuación de los pasajeros, al mando del buque se quedó a bordo su comandante, el entonces capitán de fragata Guillermo Tarapow, y un grupo de efectivos de la Armada, se quedaron en el rompehielos hasta que fue remolcado a la base naval de Puerto Belgrano, en las afueras de la ciudad de Bahía Blanca el 20 de abril de 2007.
El buque fue construido en la ciudad de Helsinski, Finlandia, y desde 1978 está al servicio de la Armada argentina.
Puede llegar a transportar dos helicópteros, navegar en un campo de hielo de un metro de espesor en forma continua y por embestida llega a romper packs de 5,60 metros de espesor. Además, es la única embarcación argentina que puede llegar hasta la base antártica “Belgrano 2”, que es la más austral que tiene el país en el continente blanco.

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