POLICIALES

ANAHÍ: USARON UNA PALA DE BAZÁN PARA ENTERRARLA
Una pala secuestrada de la casa de Marcos Bazán, uno de los acusados de secuestrar y matar a Anahí Benítez, dio positivo en una pericia geológica que analizó la tierra del lugar donde se halló el cadáver, resultado que complica su
situación procesal.
Durante la investigación se secuestraron dos palas de la vivienda de Bazán, ubicada en el predio de Santa Catalina, y, una de ellas, dio negativo ante la pericia comparativa con la tierra, aunque la segunda dio positivo en las tres pericias que le hicieron.
Las pruebas se realizaron con la tierra de la zona de la reserva natural donde fue enterrada la joven entre las últimas horas
del 3 de agosto y las primeras del viernes 4. En tanto, la abuela de la víctima habría declarado como testigo ante la Justicia haber escuchado a los compañeros de su nieta que visitaban habitualmente la reserva, en especial una casa, por lo que los investigadores sospechan que se trataría de la propiedad de Bazán.
Bazán, de 34 años, fue detenido luego de que un perro marcara su casa, situada a unos 300 metros de donde hallaron semienterrado el cuerpo, junto con Marcelo Villalba, de 40 años, quien tenía en su poder el celular de la víctima (se lo había regalado a su hijo y declaró haberlo encontrado tirado en la calle); luego fue hallado su ADN en el cuerpo de la adolescente.
Esta mañana, familiares y amigos de Bazán protestaron frente a los Tribunales de Lomas de Zamora para reclamar su libertad. “Liberen a Marcos. Verdadera justicia para Anahí. Perejiles no”, decía una de las pancartas que exhibían los manifestantes. Otra señalaba: “Busquen bien al verdadero asesino. Bazán inocente”.
Para las fiscales Verónica Pérez y Fabiola Juanatey, ambos mataron a la adolescente y, según las pericias, Villalba abusó
sexualmente de ella. Florencia, novia de Bazán, quien participó de la protesta, señaló que “no hay ninguna prueba contundente” en contra del acusado.
Anahí desapareció el 29 de julio último cuando salió de su casa, en Lomas de Zamora, y fue hallada asesinada el 4 de agosto.

MALONADO: UN FISCAL PIDE INVESTIGAR AL GOBIERNO
Un fiscal solicitó el miércoles a la Justicia de Argentina iniciar una investigación contra el Gobierno nacional por el presunto encubrimiento de la desaparición de un joven tras el desalojo de una protesta de pueblos originarios en el sur del país, dijo la agencia de noticias estatal Télam.
La indagación pedida por el fiscal Federico Delgado involucra al presidente de Argentina, Mauricio Macri, el jefe de
Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Justicia, Germán Garavano y a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, señalaron
medios locales.
La acusación de Delgado se produce cinco días después de una masiva protesta en Buenos Aires por la desaparición de Santiago Maldonado, un artesano de 28 años, hace más de un mes en el sur del país.
Familiares de Maldonado y testigos sostienen que el joven participaba de una protesta de mapuches en la provincia de
Chubut el 1 de agosto, cuando fue apresado por la Gendarmería Nacional. Por su parte, el Gobierno Nacional sostiene que, hasta la fecha, no hay pruebas de que Maldonado haya estado en el lugar de los hechos.
Los casos de violencia policial tocan una fibra sensible en Argentina, donde una dictadura entre 1976 y 1983 aplicó un
régimen de detenciones ilegales, torturas y asesinatos en centros clandestinos que dejó unas 30.000 personas
desaparecidas.


MÁS DE 100 KILOS DE COCAÍNA EN UN AUTO
La Gendarmería secuestró más de 120 kilos de cocaína que estaban escondidos en el interior de un automóvil en la localidad de Tolombón, provincia de Salta, y detuvo al conductor del vehículo, informó oficialmente el Ministerio de
Seguridad de la Nación.
El cargamento de droga está valuado en más de 30.000.000 de pesos, indicó la cartera de Estado. El procedimiento “Rodado Blanco” se desarrolló cuando los efectivos del Escuadrón 45 “Salta” de la Gendarmería llevaron a cabo controles vehiculares sobre la Ruta Nacional 40, cerca de la localidad de Tolombón.
Allí “detectaron un auto que, ante la presencia de los gendarmes, giró en ‘U’ y emprendió su huida. Rápidamente, el personal de la fuerza siguió el rodado y lo encontró abandonado a pocos metros del lugar. Esto derivó en un importante rastrillaje que culminó con el arresto del conductor”, amplió.
Finalmente “se requisó el automóvil y se hallaron 123,520 kilogramos de cocaína fraccionados en 118 ‘ladrillos’ que  resultaron incautados”, explicó el ministerio.


SEIS POLICÍAS, A JUICIO POR SECUESTRO
Seis oficiales de la Policía Local de La Matanza y un civil quedaron a punto de ir a juicio por secuestrar y robar a un hombre el 7 de febrero pasado en la localidad bonaerense de Virrey del Pino.
Los imputados fueron identificados oficialmente como María Florencia “Marimar” Romero, Matías Ezequiel Brítez, Juan Leonel Peña, Alejandro Gabriel Gómez, Sebastián Alfredo Renversade, Gabriel Alejandro Rodríguez -todos ellos oficiales de la Policía Local de La Matanza- y Mario Mauricio Puñales, un hombre que prestaba servicios de vigilancia y que, según sus dichos, colaboraba ad-honorem con la Secretaría de Protección Ciudadana de ese municipio.
Los responsables de la Fiscalía Federal N°2 de Morón y de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (UFESE), Carlos Hernán García y Santiago Marquevich, respectivamente, solicitaron al titular del Juzgado Federal 2 de esa jurisdicción, Jorge Ernesto Rodríguez, la elevación a juicio.
Según informó la página oficial “fiscales.gov.ar“, en su requerimiento los fiscales García y Marquevich le imputaron a los
policías y a Puñales haber participado en el secuestro extorsivo de un vecino de Virrey del Pino, acontecido el pasado 7 de febrero, entre las 17 y las 20.45 aproximadamente.
Aquel día, el hombre caminaba junto a una vecina por la calle Vilela cuando fue interceptado por un patrullero de la Policía
Local de La Matanza, del que descendieron Peña y Gómez -con sus armas reglamentarias y uniformes-, lo golpearon y lo obligaron a subir al vehículo.
“Sabemos que sos transa. Sabemos que tu papá es transa. Llamá a tu papá para pedirle dinero”, le dijeron. La víctima fue trasladada hasta un descampado ubicado en el kilómetro 40 de Virrey del Pino y durante el trayecto uno de los policías le sustrajo una billetera, en cuyo interior había 30 pesos, papeles y su cédula de identidad expedida por la República del
Paraguay.
Una vez en el baldío el hombre fue obligado a llamar a un amigo para que pagase el rescate de $60.000, según consta en la causa. Durante su cautiverio, los patrulleros -tres en total- iban y venían, uno de los policías se comunicaba con Puñales, mientras que los restantes golpeaban a la víctima, la amenazaban con cortarle un dedo, le sacaron una foto e, incluso, Gómez disparó dos veces contra el suelo cerca de donde estaba parado el joven.
Finalmente, dado que el amigo del secuestrado no había conseguido el dinero, la misma víctima se ofreció a juntar el rescate y dárselo al día siguiente, por lo que, alrededor de las 20.45, volvieron a subirla a uno de los patrulleros y la liberaron a cuadras del descampado.


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