Análisis: la pieza que falta en la foto de Cristina con el PJ

El peronismo nacional busca acercar a un dirigente que les viene resultando esquivo. Horas antes, en Bahía hubo una inédita reunión con representantes de todas las vertientes del justicialismo.

Cristina Kirchner es el eje central del peronismo y ayer volvió a dejarlo en claro. Reconocida otra vez como jefa por la mayoría de sus ex adversarios internos, logró recuperar a varias piezas valiosas. En especial a dos: Alberto Fernández y Hugo Moyano.

   Uno encarna la capacidad de negociar, hasta con cierto tono de confianza, en las esferas del poder empresario (Grupo Clarín, entidades del campo); el otro mantiene fuerza en la calle, más que cualquier otro líder sindical.

   La pieza que falta en la foto de la sede del PJ es Sergio Massa. Podría ser también Roberto Lavagna, pero el ex ministro de Economía no tiene algo que el tigrense conserva. Manejo territorial.

   Aun desgastado porque nunca terminó de ser lo que prometía en 2013, Massa juega a ser la moneda que incline la balanza ante una elección muy apretada.

   Si acepta sumarse al peronismo unido, bajo el liderazgo de Cristina, una opción sería que vaya como único candidato a gobernador de todo el universo justicialista. Se trataría de una movida difícil de digerir para los intendentes del Conurbano, aunque nadie está en condiciones de discutir hoy una orden de la jefa.

   Massa sabe que su caudal electoral no le alcanza para llegar este año a la Casa Rosada pero tampoco se va a correr tan fácil. Su principal argumento hasta hace un par de meses era que Cristina perdía el ballottage con Mauricio Macri –según todos los sondeos– y por eso la opción era él, que sí tenía chances firmes en noviembre. Esa noción se esfumó.

   Si el líder del Frente Renovador se une al justicialismo, la grieta quedará marcadísima y mejorará las chances de la actual oposición; si mantiene su propio camino en Alternativa Federal la primera consecuencia será dividir el voto peronista y casi entregará la reelección a María Eugenia Vidal, otorgando además un aire triunfal al oficialismo de cara al casi inevitable ballottage.

   Al ex jefe de Gabinete lo vienen tentando los principales escuderos de Cristina y Máximo Kirchner, creen que con Massa adentro es posible derrotar a Macri en octubre sin necesidad de ballottage. Pero Massa tiene experiencia y, por ahora, va a pedir más de lo que pueden darle. Esto, suponiendo que tenga interés real en negociar, quizás solo se trate de mantener al adversario cerca.

   ¿Cuál fue su primera reacción luego del encuentro en la sede del PJ? Un posteo en las redes sociales con un mensaje a favor de defender el deporte, las becas y el presupuesto del área. El kirchnerismo entiende que este es un ejercicio de inteligencia y músculo.

Cumbre en nuestra ciudad

   ¿Cómo se ve todo esto desde Bahía Blanca? El justicialismo necesita tener un solo candidato en octubre para enfrentar a Héctor Gay, ya que con el voto fraccionado no tiene posibilidades contra Cambiemos. Y no solo eso, también dependerá del arrastre. A Cristina no le fue nada bien en 2017, aunque Macri no es el mismo de 2015.

   Tan clara tienen esta idea que el lunes a la tardecita se reunieron unos 10 dirigentes, todos representantes de las diferentes líneas del peronismo local, desde el más tradicional al más progresista, para conversar sobre la necesidad de una estrategia conjunta.

   De ese encuentro, en un salón del Hotel Argos, se supo que trabajarán denodadamente por la unidad en Bahía, incluso si no se consigue el consenso total en el orden nacional. El «cómo» de esa unidad es el fatigoso camino que deberán desandar de aquí hasta el sábado 22 de junio, día del cierre de listas.,  

   Por lo pronto, todos los peronistas bahienses de primera línea evitan los pronunciamientos definitivos.

Fuente: La Nueva

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