POLICIALES

MATÓ A SU BEBÉ
Una mujer ahogó en su casa del centro de La Plata a su hija de 27 días y luego quiso suicidarse arrojándose desde un sexto piso, aunque fue detenida por un familiar, informaron fuentes policiales.
El crimen fue perpetrado esta tarde en un departamento ubicado en calle 14, entre 57 y 58, donde la policía encontró a la niña sin vida sobre un cambiador, vestida y con la ropa mojada, informaron a DyN fuentes de la fuerza de seguridad.
Junto a la niña se hallaba su médico pediatra que había llegado hasta el domicilio, llamado por un familiar de la madre, quien
indicó que le practicó a la beba maniobras de reanimación, aunque sin éxito. Las fuentes indicaron que la mujer, de 36 años y con presuntos problemas psiquiátricos, intentó suicidarse arrojándose desde la ventana de la propiedad ubicada en el sexto piso, pero fue detenida por una tía.
Tras indagar a los testigos, en un caso en el que intervino personal de la Jefatura Departamental y de la Comisaría 5ta. tras un
llamado al 911, la policía pudo determinar que la mujer ahogó en la bañadera a la niña y luego quiso quitarse la vida.
Asimismo, las fuentes indicaron que sobre una mesa del living de la propiedad la policía encontró “una nota de despedida”
supuestamente escrita por la mamá de la niña. En el hecho intervino la fiscal de turno, Bettina Lacki, junto al juez de Garantías Fernando Mateos.


AMIA: LA INVESTIGACIÓN
Un informe de los expertos del Cuerpo Médico Forense CMF) y del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) determinó que había ADN de dos de las víctimas en los restos de la camioneta hallada en el atentado a la AMIA, según se informó en Tribunales.
Voceros del caso dijeron que las conclusiones del peritaje establecieron que algunas de las muestras tomadas sobre restos de la
camioneta hallada en el lugar del hecho contienen perfiles genéticos que, con un alto grado de probabilidad, corresponden a Adhemar Zárate Loayza y Juan Vela Ramos, dos trabajadores de origen boliviano que hacían refacciones en la mutual judía.
Los profesionales del Cuerpo Médico Forense de la justicia nacional, del Equipo Argentino de Antropología Forense y del  Laboratorio de Huellas Digitales Genéticas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires entregaron días atrás  las conclusiones del peritaje realizado sobre tres restos pertenecientes a la cabina de la camioneta presuntamente empleada para cometer el atentado del 18 julio de 1994 que estaban reservados en el CMF.
De acuerdo con las constancias de la causa, el Departamento Brigada de Explosivos de la PFA identificó en su momento 117 piezas de la camioneta Renault Trafic utilizada en el atentado. El 29 de julio de 1994 tres fragmentos de la cabina de este vehículo fueron enviados a la División Laboratorio Químico de la PFA a fin de verificar la posible existencia de restos biológicos.
El 19 de diciembre de 1994 el perito Ricardo Padula entregó un informe donde explicó que tras examinar dos piezas de metal
correspondientes al torpedo y el pedal de freno y un trozo de la alfombra de piso había conseguido extraer ácido desoxirribonucleico de este último. Esta muestra fue sometida a dos procedimientos, denominados amplificación PCR y electroforesis, que permitieron inferir la presencia de ADN humano sobre la tela perteneciente a la alfombra de la camioneta.
Ante este hallazgo, las autoridades de la investigación encomendaron a la División Laboratorio Químico de la PFA detectar y
extraer muestras de ADN de estos materiales. El 7 de marzo de 2017 los fiscales de la UFI AMIA solicitaron al CMF, al EAAF y al Servicio de Huellas Digitales Genéticas (SHDG) un minucioso análisis de los restos de alfombra, torpedo y pedal de freno a fin de obtener vestigios de material genético para un posterior análisis comparativo.
Durante julio, el EAAF y el CMF entregaron sus respectivos informes. Ambos concluyen que la mayoría de la evidencia procesada
presenta mezclas de perfiles genéticos y que, en particular, un conjunto de muestras de estopa contiene material que presenta
identidad con perfiles obtenidos durante la autopsia de las víctimas.
Estas dos víctimas eran de nacionalidad boliviana y al momento del ataque estaban trabajando en la refacción del edificio de la
AMIA-DAIA. Conforme el trabajo de reconstrucción realizado por la UFI AMIA, ambos habrían estado ubicados cerca de la entrada de la sede de la mutual judía al producirse la explosión.

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