VIOLENCIA, DESCONTROL Y DEBATE POR LA REFORMA SUSPENDIDO

La Cámara de Diputados suspendió la votación de una controvertida reforma del sistema de pensiones, que críticos aseguran perjudicará a los jubilados, tras una acalorada discusión en el recinto y episodios de violencia fuera del edificio. El proyecto, que ya cuenta con el visto bueno del Senado, forma parte de un paquete de reformas clave que el presidente Mauricio Macri envió al Congreso y que se esperaba discutir en el marco de las sesiones extraordinarias de fin de año a las que convocó el Gobierno esta semana.

El oficialismo consiguió el quórum necesario para debatir después de cumplida la hora límite, lo que despertó la furia de muchos diputados opositores, que se agolparon alrededor del presidente de la Cámara para reclamarle que cancele la sesión. Tras media hora de fuertes discusiones la sesión fue suspendida.

“Lo peor que puede hacer una Cámara de Diputados es sesionar en este ambiente de violencia”, dijo la oficialista Elisa Carrió tras pedir la palabra en el recinto. Antes del inicio de la sesión hubo forcejeos entre diputados y miembros de las fuerzas de seguridad que rodeaban el Congreso. Manifestantes arrojaron piedras contra las vallas metálicas y la protesta fue repelida con balas de goma y gases lacrimógenos en medio de un enorme operativo de seguridad.

“No vamos a bajar los brazos (…) La verdad que es indignante que pasen los años y siempre estén afectando a los que menos tienen”, dijo la diputada opositora Mirta Tundis, del Frente Renovador. Los críticos señalan que la reforma previsional -que busca aliviar el grave déficit fiscal del país- implicará un recorte de los incrementos que reciben actualmente las jubilaciones y pensiones, mientras que el oficialismo argumenta que de todos modos esos ajustes estarán por encima de la inflación.

“Esta fórmula garantiza la sustentabilidad del sistema y garantiza que los jubilados no van a perder contra la inflación”, dijo a periodistas el diputado oficialista Luciano Laspina, que consideró que su bloque conseguirá el apoyo suficiente para aprobar el proyecto el jueves. El Gobierno asegura que, con la nueva ley, las jubilaciones subirían el próximo año 5 puntos por encima de la inflación, que el Banco Central aspira a desacelerar a un nivel de entre 8 y 12 por ciento el año próximo.

Sindicatos y partidos de izquierda habían convocado a protestas en múltiples puntos de la capital argentina en reclamo de cambios al proyecto. La poderosa Confederación General del Trabajo (CGT) -la principal central gremial argentina- amenazaba con una huelga para el viernes si la norma era aprobada.

El oficialismo, que se vio fortalecido tras su amplia victoria en las elecciones legislativas de octubre, está negociando con parte de la oposición para conseguir el respaldo también para otras reformas sobre los sistemas tributario y laboral. El oficialismo dice que su plan de reformas es indispensable para atraer inversiones extranjeras que impulsen a la economía.

FOTO: PERFIL

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